domingo, 28 de octubre de 2012

Busco mi realidad en cada adicción.

¿A qué soy adicta? a fumar, a beber, a pasarlo bien, a las patatas fritas, a las tortillas de patata, al deporte, a las risas, a los chistes malos, a las fotos, a escribir, a los sueños, a dormir, y a ti. En general soy adicta a todo lo que me da vida a todo lo que cuando más ganas de tirar la toalla me entran más me motiva a seguir, soy adicta a todo lo que cuando me fallan las piernas me levanta de un plumazo.
Soy adicta a tu sonrisa y a tus ojos, y de vez en cuando flaqueo entre tus ''tequieros''.

Tan fácil como que el fallo era yo.

Nadie pasa mucho tiempo pasando una mala racha a no ser que tu mismo la cagues. No me cuesta reconocer mis fallos, me cuesta aceptar que quienes quiero no fueron capaces de avisarme de que la estaba cagando, me duelen las mentiras, pero siempre las perdono, no soy mejor por eso, pero muchas veces actuar como una ''tonta'' me ha salvado el culo, hablando claro.

Cuando te saturas con tus sueños.

Se me ha quedado un poco atrás toda esa mentalidad de ser feliz, soy consciente aunque no partidaria de esa filosofía de la gente de joder por joder.
He perdido muchas amistades que consideraba buenas, otras las he abandonado e incluso otras he decidido quemarlas. En verdad tengo una filosofía de vida bastante particular pero no me va mal, cuento conmigo misma, y con aquellos pocos que me dan razones para ello. Procuro no tener nada en cuenta, por aquello de  ''unas veces por ti  y otras por mí''.
Estoy segura de que no soy la mejor persona del mundo ni mucho menos, no soy perfecta y tampoco quiero serlo, pero puedo asegurar que siempre estoy cuando veo que alguien realmente lo necesita.
Mirad que acabo antes así siendo quien soy, estoy bien, queriendo a quien quiero me devuelven mi cariño, en serio, qué más puedo pedir.

jueves, 11 de octubre de 2012

Historias de una amante de sus sueños.

No es fácil defenderse en un mundo clasista, la verdad, es bastante difícil vivir en un mundo donde la diferencia no es que marque un estilo sino un límite, una raya que si te arrriesgas a sobrepasar estás perdido.

Yo, personalmente, adoro las clases, me encanta que exista todo tipo de gente, es cierto, lo asumo y lo creo, creo que son buenas las diferencias, que haya de todo, pero esencialmente me molesta algo, ¿hasta que punto ha legado nuestra superficialidad? ya no lo sé no encuentro las fronteras, todo lo que no sigue una norma, da igual la que sea, no vale, es malo, es diferente, es hortera, o está pasado de moda. Y yo me pregunto : "joder, si una persona es feliz que más dará como vaya vestido, como sean sus pintas, como sean sus maneras, qué más dará todo, si eres feliz".
Sinceramente podríamos luchar por las cosas que nos gustan, tendría mucha originalidad ser nosotros mismos al menos, por una vez.

vicio, adicción.

¿Cómo definir lo que me pasa?¿Dónde buscar el camino?¿Cómo encontrar palabras?
"Psijé", esa es  la palbra griega para definir "alma", el alma no es sólo lo que somos, sino también lo que nos llena, lo que puede crearnos, lo que puede destruirnos.
Las personas somos nuestros actos, somos todo lo malo y todo lo bueno, pero siempre respectivo a lo que hacemos. Muy posiblemente mi filosofía de vida  no sea la mejor, simplemente es la mejor dentro de mis principios es la mejor dentro de lo que soy.
Escribir no es sólo la forma más cómoda que tengo de explicar mis miedos y lo que soy, ecribir es mi vicio, es mi adicción.Con el paso de los años y sobretodo con el breve transcurso de mi vida, he descubierto, he llegado a entender, que el único amigo que tenemos las personas, son las palabras, podemos escribir un sentimiento en un papel, y cada uno lo interpretará de una manera, pues, lo que para unos es infierno para otros es cielo, cuando alguien coja ese papel, lo podrá leer, pero estoy segurísima de que no interpretará lo mismo de esas palabras. Por eso las palabras son nuestro mejor amigo, porque siempre saben lo que quieres oír y de hecho muchas veces las puedes escucha en tu subconsciente.
No hay peor enemigo que unas palabras bien dadas, nuestros peores recuerdos o nuestros mejores sueños estarán siempre en lo que somos estarán siempre en nuestro arte, y mi arte sin duda es la retórica.